Las píldoras para adelgazar siempre estuvieron de moda, pero hoy en día ante el estereotipo propulsado por la sociedad se hacen más relevantes en la mayoría de las jóvenes, sobre todo cuando una dieta y el ejercicio físico como un combo importante para bajar de peso no logra resultar tan efectivo como se esperaba, pues hacer una dieta para adelgazar implica perseverancia y mucha paciencia, pues del mismo modo que se han ganado esos kilos demás se van a lograr perder.
Pero ante la necesidad urgente de verse reflejada en el espejo con la silueta deseada de inmediato hace que las jóvenes ingieran pastillas para adelgazar. Esta urgencia en parte es culpa de la promesa de las dietas rápidas, pues todas ellas permiten bajar 3, 4, 5 hasta 10 kilos en pocas semanas o un kilo por día. Cualquier persona sensata puede darse cuenta que esta promesa si bien puede ser verdadera va a conllevar peligros obvios de un rebote en el peso, nadie puede perder sanamente u kilo por día, salvo que se trate de un pérdida de líquido acumulado, pero cuando se necesita perder peso es necesario perder grasa, lo cual no se va a lograr.En definitiva ante la imposibilidad de bajar de peso sanamente la mayoría recurre las pastillas para adelgazar, entonces nos hacemos la pregunta obvia:
¿Las píldoras para adelgazar benefician o perjudican? Ya dijimos que el primer beneficio visualizable es una reducción de peso, el cual era el objetivo principal, pero después d ello y con el paso del tiempo surgen muchos perjuicios, En principio se puede citar que estas pastillas actúan sobre el metabolismo, por lo cual al alterarlo se corre el riesgo de no poder nivelarlo por el resto de la vida y como puede surgir el efecto rebote, se puede obtener un sobre peso imposible de quitarlo. Por otro lado la mayoría de estas píldoras contienen anfetaminas, una sustancia que puede perjudicar altamente el sistema cardíaco.
