La importancia de los minerales se basa en que actúan en el buen funcionamiento del metabolismo y como el cuerpo los elimina a través de la transpiración y las secreciones diversas necesita su reposición. Entre los minerales más importante se encuentran el cobre, el sodio, el magnesio y el hierro. 
El cobre actúa en la formación de las enzimas fortaleciendo las defensas del organismo y participando en el fortalecimiento de las defensas del organismo.
El sodio es regulador del agua en el organismo, normalizador del ritmo cardíaco y ayuda en las contracturas musculares generando impulsos nerviosos.
El calcio es esencial en el mantenimiento de la estructura ósea y en la absorción de la vitamina B12.
Los minerales se encuentran en:
Cobre: frutos de mar como las ostras y calamares, uva, germen de trigo y cereales integrales.
Calcio: lácteo desnatados y enteros, verduras de hojas verdes, frutas secas y pescados con espinas como sardinas, cereales integrales, otros pescados, lentejas y verduras.
Fluor: pescados.
Selenio: pescados cereales integrales y carnes.
Sodio: alimentos industrializados, cereales y sal.
Hierro: pescados, carnes rojas lentejas y cereales.
